Cuando un o una periodista se pone del otro lado del grabador algo pasa. Acostumbradx a dirigir el ritmo, el tono y los silencios, es quien responde ahora el interrogatorio. La entrevista deja de ser un método de trabajo para convertirse en un espejo que lx invita a hablar de sí mismx, de su trayectoria, su experiencia, sus convicciones y de su oficio.
Cada 7 de junio se celebra en Argentina el Día del/la Periodista, una jornada para reflexionar sobre el papel del periodismo en la vida democrática del país. La fecha recuerda la aparición del primer número de La Gazeta de Buenos Ayres, editado por Mariano Moreno en 1810, apenas días después de la conformación de la Primera Junta.
Para conmemorar la fecha, desde Haciendo Camino hablamos Con Fabián Bergero, reconocido periodista y docente universitario de la región, y Juan Thomes, referente de Supren (Sindicato Único de Prensa de Río Negro) y fotografo de basta trayectoria en Fiske Menuco/General Roca. El impacto de la crisis económica en la profesión, la precarización laboral, el multitrabajo y la inteligencia artificial: son algunos de los temas claves que aparecen durante las entrevistas, a continuación.
Salarios de miseria y multiempleo: el desafío de ejercer el periodismo de hoy
Juan Thomes, de 49, estudió tres años de servicio social. Es uno de los últimos fotógrafos de prensa autodidactas. Realizó varios cursos en Casa de la Cultura y talleres en Argra (Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina), con fotoperiodistas históricos. Actualmente, trabaja en el Diario Río Negro, además de ser Secretrario Adjunto en el Supren, y próximamente, asumirá a nivel nacional como Secretario de Capacitacion y Cultura.
-¿Cómo impacta la crisis económica actual en el ejercicio cotidiano del periodismo?
Es bastante opresora la crisis que está sucediendo porque tenemos dos situaciones. La oferta laboral para periodistas, el trabajo en blanco, cada vez es más escaso. Así que quienes tienen un trabajo optan mucho por cuidarlo y ser muy cuidadosos en no tener ninguna situación que lleve a la pérdida de la fuente laboral.
Por otro lado, también los salarios en periodismo están muy bajos. Estamos hablando casi de que es un 50% de lo que sería la canasta básica. Sin embargo, hay que decir que los medios en la zona pagan un plus por encima de la escala salarial, pero igualmente nunca llega a la canasta básica. También tengamos en cuenta que lo que va a la canasta básica, en esta zona es mucho más caro. Y también se podría ayudar a los trabajadores con el reconocimiento del 30% que falta de la zona patagónica. En esta zona se paga el 10%.
Un estudio nacional de FOPEA realizado entre 2020 y 2021 sobre medios locales encontró que el 28% de los medios encuestados trabajaba con periodistas monotributistas y que las formas de contratación precaria son frecuentes en todo el país. En el caso de Río Negro, el informe ubica a la provincia dentro de una tendencia general de fuerte precarización laboral en el periodismo. De 102 medios encuestados, se detectaron 511 periodistas y 41 respondieron tener periodistas monotributistas.
Cabe aclarar que, aunque se realizó hace unos años, eso no significa que el estudio haya perdido valor. De hecho, sigue siendo una de las investigaciones más amplias sobre periodismo local en Argentina, con relevamiento de 2.464 medios y más de 13.000 periodistas.
-¿Creés que hoy es posible vivir exclusivamente del trabajo periodístico?
Sí, es posible vivir del periodismo, pero ojo, acá viene una trampa. Vos podés vivir del periodismo, pero tenés que tener por lo menos dos o tres ingresos como para tener un salario adecuado, un salario en el que vos digas bueno, sí, puedo tener una subsistencia, puedo tener una vida cómoda, porque imaginate que un salario de un periodista más o menos ronda entre los 750.000, 800.000 pesos en los mejores casos.
-¿Qué efectos tuvo la aprobación de la reforma laboral y la consecuente derogación del estatuto del periodista?
-Primero, aclaro que el Estatuto del Periodista sigue vigente hasta el 31 de diciembre. Es por eso que la Federación de Trabajadores de Prensa, la FATPREN, está formulando un nuevo estatuto. ¿Cuáles son las consecuencias que trae aparejada? La pérdida de estabilidad laboral es una. El estatuto establece ciertos criterios que limitan despidos arbitrarios y protege de presiones políticas o empresariales. Esto está relacionado con el tema del debilitamiento de la libertad de prensa, el estatuto protege el salario, protege el tema de los despidos arbitrarios y todo eso, contemplando la estabilidad laboral, pero también protege la libertad de prensa. Con esto, un periodista más precarizado, más vulnerable, va a quedar como muy expuesto ante las decisiones editoriales.
En febrero, la derogación del Estatuto del Periodista Profesional (Ley 12.908) fue aprobada en la Cámara de Diputados de la Nación durante una maratónica sesión en el marco del proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei. Se trata de una norma consagrada por ley y vigente desde hace más de 80 años, que garantiza derechos laborales fundamentales para miles de trabajadores y trabajadoras de prensa en todo el país.

¿El multiempleo y la sobrecarga laboral afectan la independencia periodística?
–Claro. Imaginate que vos tenés dos o tres trabajos. En estas circunstancias, el tema de la derogación del Estatuto del Periodista conlleva que uno tenga más cuidado de esos trabajos que tiene porque los salarios son pocos, tiene que tener más de un trabajo y bueno, uno va a estar ahí más vulnerable a los requerimientos de las patronales. Entonces, es algo que afecta muchísimo.
Y también afecta mucho esto de la multitarea, las exigencias que hay que son mayores en cuanto a la producción de información. Se dejan de lado las investigaciones. Hay investigaciones que no se hacen por falta de tiempo y por falta de personal. O sea, totalmente viene en contra de la independencia periodística, de la información que le va a llegar al ciudadano o a la ciudadana.
–¿Qué desafíos enfrentan hoy los medios regionales y comunitarios para sostenerse?
–Para los regionales, te diría que el sostenimiento casi siempre va ligado al gobierno de turno, no a pautas oficiales, y eso es muy complejo. Porque, ¿qué es lo que pasa? Esas pautas oficiales te obligan a que acompañes a ese gobierno.
Y los medios comunitarios, sí, la verdad que los medios comunitarios están hoy por hoy en crisis, una crisis muy fuerte, porque esos medios comunitarios no acceden a pautas, es muy raro que accedan a una pauta, es muy raro que hayan empresas que los acompañen, esos medios comunitarios, y los que tendrían que acompañar, o los que terminan acompañando esos son los familiares, las personas cercanas, los integrantes en medio, personas que adhieren a la información que realizan, y la verdad que con la crisis que está habiendo es muy, muy complicado.
–¿Cómo cambió el vínculo entre periodistas, empresas mediáticas y audiencias en los últimos años?
–Yo creo que las grandes empresas mediáticas son las afectadas con el tema de las audiencias en los últimos años. Con la democratización que ha producido el acceso a las redes. Creo que hay una posibilidad de que cada uno de nosotros como periodistas pueda llegar a distintas partes de la audiencia y la audiencia puede elegir más libremente entre quienes seguir y entre quienes leer o ver para informarse. O sea, una cosa es el sostén que te puede dar la gente, los aportes comunitarios que pueden dar a ciertos proyectos, pero sabemos que siempre están manteniendo el liderazgo económico las grandes empresas porque a ellas son los que va la pauta real. Entonces es como una lucha desigual, creo.
Periodismo artificial: ¿Qué desafíos enfrenta la profesión frente a las nuevas tecnologías?
-¿La inteligencia artificial representa una amenaza o una herramienta para el periodismo?
–Si. La IA representa una amenaza para el periodismo. No porque pueda reemplazar al trabajo periodístico humano, definido como la búsqueda de información, la confrontación con otras fuentes, la verificación de la veracidad, la puesta en contexto, la búsqueda del enfoque y la profundidad, el tratamiento periodístico y la edición, sino porque hay quienes quieren utilizarla para todas o algunas de esas tareas.
-¿Qué tareas del trabajo periodístico creés que podrían ser reemplazadas por IA?
–El periodismo es humano. Es el profesional en la calle, buscando, conversando, construyendo un ambiente, consultando fuentes, chequeando. Son tareas que ninguna tecnología puede reemplazar. Pero debemos confesar que hay quienes lo hacen. O pretenden hacerlo. Y esa es la verdadera amenaza. No la tecnología, sino las personas que quieren automatizar su trabajo.
Muchos medios, en campañas de reducción de costos, comenzaron a despedir periodistas “antiguos”. Como lo hizo el diario Río Negro. Y lo que hizo fue desprenderse de esos profesionales que guardan la memoria viva de la historia regional, sus hechos y protagonistas. Fueron reemplazados por gente nueva, talentosa, dinámica. Pero sin ese archivo personal imprescindible para nuestra profesión.
Necesitamos más periodismo que nunca. No IAdo. Humano

-¿Cómo puede el periodismo diferenciarse en un contexto de automatización y generación masiva de contenidos?
–El y la periodista profesional marca la diferencia cuando impone su memoria. Cuando le da contexto a un dato. Cuando recuerda que una determinada persona pública ocupó tal y cual cargo; que tuvo tal relación con los gremios o las empresas; que alguno de sus parientes tenía relación con tal gobierno; que esta empresa hizo tal obra hace 20 años atrás y que tuvo equis problema. Ese background –que muchas veces no está publicado y por eso no aperece en ningún buscador- establece la diferencia entre el hombre y la máquina, y es insalvable.
-¿Qué riesgos existen respecto a la desinformación y los contenidos falsos creados con IA?
–La IA es una herramienta tecnológica que facilita tareas de búsqueda de información y hasta de redacción. Pero responde a lógicas algorítmicas desconocidas, posee sesgos, prejuicios y escaso sentido ético, porque no duda en tomar producciones ajenas para construir las propias.
Si usamos la IA para algunas tareas (desgrabar, buscar, mejorar la redacción propia, sintetizar documentos ya leídos por nosotros, entre otras), es una auxiliar maravilloso.
-¿La formación de periodistas debería incluir herramientas de inteligencia artificial y verificación digital?
–Es imprescindible que los y las periodistas tengan formación en el uso de las herramientas de IA. No sólo práctica, sino fundamentalmente ética. Que les permita construir un sentido crítico de las herramientas y los límites de su utilización. Esto existe en las escuelas y universidades de periodismo, pero debe extenderse a los y las profesionales de los medios de comunicación en actividad. No es una formación que deban buscar por sus propios medios, sino que debe estar garantizada por las empresas periodísticas.
-¿Cómo mantener la ética periodística frente al uso creciente de tecnologías automatizadas?
-El actual, es el mejor momento para hacerlo. Para conocer las herramientas de IA, su uso y los peligros que implica. Ante la sobrecarga de información, mucha de la cual es creada por IA y puesta en circulación como verdadera, el periodismo profesional crítico, formado, con reflejos e instrumentalizado con las lógicas de la IA, es fundamental. Tiene a su cargo más que nunca, el trabajo de curaduría de esa enorme avalancha de informaciones falsas, y es su responsabilidad descubrirlas, desnudarlas y dar la versión más cercana a la verdad. Se necesita más periodismo que nunca. No menos. No iado. Humano, con criterios y formación.
Rol social y político del periodismo
-¿Qué lugar ocupa hoy el periodismo en una sociedad atravesada por la polarización y las redes sociales?
–Como dije, el trabajo del periodismo es más urgente que nunca. Las redes sociales crean microclimas que confunden, desinforman, desalientan. También lo hacen muchos de los grandes medios nacionales o regionales. Pero como decimos, el medio no es el periodista, y nuestra obligación es con quienes nos leen, escuchan o ven, y no con quien paga la pauta. Por duro que suene.
-¿Existe una crisis de credibilidad en los medios? ¿Cómo se recupera la confianza pública?
–La falta de credibilidad en la información es un mal de época que se acentúa con la polarización. Lo que se impone es la estrategia de Steve Bannon de “llenar la zona de mierda”, y hacer que la gente no crea en nada, deteste a todos los medios y –alentados por el presidente y el partido de gobierno- odiar y perseguir a los periodistas.
-¿Cuál es el rol del periodismo frente a los discursos de odio y la desinformación?
–Esto se responde con otra estrategia: la del Eternauta. Nadie se salva solo. Los y las periodistas deben tejer redes de solidaridad y acción conjunta. Estar cada vez mas organizados, no sólo por el reclamo de salarios y condiciones de trabajo, sino también por la defensa de la profesión y sus criterios éticos. En la organización está la llave para no ser doblegados, silenciados o impactados por la autocensura.
-¿Qué significa hoy ejercer un periodismo “independiente”?¿Cómo cambió la relación entre el periodismo y el poder político?
En este escenario, ser independiente puede leerse como tener la capacidad de sortear estas presiones, estas inhibiciones y censuras, sea en medios grandes, medianos o pequeños. Es atreverse a decir que la explotación en Vaca Muerta es contaminante, y que los gobiernos se hacen los distraídos con los controles ambientales. Que la actividad minera es finita, y que deben haber estrategias para el futuro. Por ejemplo.
Nadie se salva solo. Los y las periodistas deben tejer redes de solidaridad y acción conjunta. Estar cada vez mas organizados, no sólo por el reclamo de salarios y condiciones de trabajo, sino también por la defensa de la profesión y sus criterios éticos.
-¿El periodismo atraviesa una crisis o una transformación?
–No, una transformación. Pensarnos en crisis yo creo que es empezar a firmarnos el certificado de defunción. La lectura histórica y de archivo nos tiene que servir para esto.
Muchas veces se ha pasado por situaciones muy complejas para trabajar. No hace falta pensar en dictaduras, siempre costó. Creo que hemos hecho una transformación recontra positiva de lo que se hacía en su momento, que los medios eran simples propaladoras y espacios para publicar opiniones y editoriales y críticas hacia las gestiones o hacia los gobiernos de turno.
Hoy hay capacidad de comparación, de análisis, hay formatos, hay un montón de formas y de alternativas para mostrar lo que hacemos, desde el diseño, desde un fotoreportaje, desde un montón de maneras de poder ejercerlo y eso ha sido todo positivo. Capaz que en su momento se pensó que la censura iba a frenar, que la persecución iba a frenar y no lo logró. Siempre se ha encontrado la manera.
Así que estamos transformándonos. No hay que ser pesimistas en ese sentido. Van a salir cosas copadas.











