Otra vez estos tipos de traje y corbata. Jueces que no votamos y perduran por años definiendo el futuro del país. Otra vez a espaldas del pueblo y las instituciones. Magistrados, honorables, académicos de la ley que actúan rápido, muy rápido, cuando el poder del dinero toca la puerta del Palacio de Tribunales.
Cuando no podemos más de noticias reales y previsiones posibles que reproducen una Argentina convertida en un mosaico de propiedades de grandes corporaciones, volvemos a aquel decreto dio inicio a este nuevo ciclo neoliberal y de descomposición nacional.
Hablamos del no tan viejo y olvidado DNU 70/23 o “Ley Bases” rechazado por el Senado en 2024 que pretendía habilitar de un sopetón todas las reformas de desregulación estatal en beneficio del mercado. Reformas que mas tarde el gobierno supo implementar por otras vías legislativas.
Este DNU del primer año de mandato buscaba derogar La Ley 26.737 de Protección al Dominio Nacional sobre la Propiedad, Posesión o Tenencia de las Tierras Rurales.
Sí, derogación que tres años después y en pleno furor mundialista volteamos en las calles, cuando el Gobierno Nacional volvió a insistir mediante la Ley de la Inviolabilidad Privada.
El reciente fallo del Máximo Tribunal de Justicia rechazó una demanda presentada en aquel entonces por el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata (CECIM) contra el artículo 145 del DNU en cuestión. Este era el artículo que proponía la eliminación de los límites en la compra de tierras para extranjeros.
Durante estos pocospero pesados años, el artículo permaneció suspendido gracias a un fallo de la Cámara Federal de La Plata. Seamos objetivos, no todos los jueces están corrompidos. Otra discusión.
Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti sostuvieron que el fallo del martes 30 de septiembre “se limita al rechazo de la demanda con fundamento en la falta de legitimación”.
En lenguaje llano, los tres magistrados le dijeron a toda la sociedad que la demanda del CECIM carece de apoyo social. Increíble pero cierto.
¿Acaso la bandera del mundial y la memoria histórica que reconoce a los soldados de Malvinas no son motivos suficientes?
Toda organización de veteranos de guerra debería tener la suficiente legitimación para presentarse a la Justicia y querer proteger nuestras tierras rurales. en un país que ya cuenta 15,8 millones de hectáreas en manos extranjeras y territorio ocupado ilegalmente por el Reino Unido.
La Corte Suprema de Justicia, reducida a tres miembros, impuso las condiciones para derogar de hecho la Ley de Tierras, que el propio proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada presentado por el gobierno no pudo.
Y aunque desde el entorno presidencial digan que los tomó de sorpresa y el propio presidente intentó despegarse de la desición judicial, Milei terminó celebrando la resolución del máximo tribunal argentino.
Durante su disertación en el 62° Coloquio de IDEA que tuvo lugar en París, en el cual participó de forma virtual se expresó así:
«…seamos coherentes. Me parece fantástico que la Corte falle lo que le parece correcto respecto de la Constitución Nacional» (Javier Milei).
Pero por suerte tenemos un pueblo que con sus pecados y glorias, sabe de autoorganización y de transformar el conocimiento en poder. A raíz de este fallo, el Observatorio de Extranjerización de la Tierra advirtió:
“los capitales extranjeros y sus socios locales han dejado en evidencia dos hechos innegables: que, cuando no logran avanzar con sus proyectos por la vía legislativa, recurren a la judicial, y que apropiarse de todos los bienes comunes del país es para ellos un objetivo prioritario”.
Se habla mucho de la Inteligencia Artificial, la nueva revolución productiva que nos acorrala velozmente. Las grandes empresas necesitan tierra para emplazar los centros de datos que procesan grandes cantidades de información, pero sobre todo necesitan agua para enfriar sus servidores. En Argentina tierra y agua sobran, al menos en comparación con otras regiones del mundo.
En Estados Unidos no están logrando los consensos sociales para avanzar en una mayor apropiación espacial, y eso que Silicon Valley aporta unos 840.000 millones de dólares al PBI nacional y reporta un crecimiento de casi el doble que el promedio total de los Estados Unidos.
El desarrollo tecnológico es actualmente el motor económico que impulsa su despliegue geopolítico en la región.
Entonces es cuando las grandes tecnológicas como Google, Nvidia, Meta y Microsoft y otras emergentes, como Palantir Technologies del ahora vecino Peter Thiel, ven en Milei a su salvación más concreta y cercana.
Cada vez que Milei viaja a Estados Unidos o a Israel, viene “con un as bajo la manga”. Allá lo aconsejan, le mojan la oreja, le reclaman y definen la estrategia. Acá disponen de sus medios tácticos para saltar obstáculos políticos y hasta constitucionales.
Para eso el Super RIGI. Para eso la exclusividad y los marcos de cooperación e inversión en Vaca Muerta y en minerales críticos con Estados Unidos.
Por eso la flexibilización en la legislación ambiental y la creación de cuerpos policiales, como la Unidad de Seguridad Productiva, o la inteligencia dirigida organizaciones sindicales, ambientales y a comunidades indígenas.
La oposición en Diputados convocó a una sesión especial para el jueves 15 de octubre, con el fin de tratar (y rechazar) el DNU 70/2023. El oficialismo buscará bloquear el quórum y la oposición necesita reunir los votos para avanzar con su rechazo.
La calle también será escenario de pelea. Diferentes espacios sociales y políticos están analizando llamar a nueva manifestación popular para el día del tratamiento.
También hay convocatorias previas, ya que los tiempos políticos del Congreso pueden variar de acuerdo a las negociaciones propias del recinto.
Los especialistas en Derecho aseguran que la salida es política, no queda otra. La Cámara de Diputados debería rechazar el DNU 70/23 por completo, comenzando con el artículo 145.
La misma cámara baja también debe rechazar con el voto de los diputados y diputadas la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que obtuvo media sanción en el Senado, incluso aunque ésta ya no contemple los capítulos más nocivos.
Una última reflexión. Está claro que el fallo se posa sobre un criterio político y no jurídico.
El mismo se presenta además como una respuesta de contexto y una muestra explícita de la relación carnal, y ya ni siquiera encubierta, de estos cortesanos con los garantes políticos del capital concentrado.
Si la política nos trajo hasta acá, la política debe sacarnos de esta situación. Ahora, ¿es atributo único de nuestros representantes en los poderes del Estado? Claramente no.
Si el rechazo del DNU no prospera, tal vez surjan otras formas de manifestación que pongan en vilo a las instituciones cuando éstas fallan, como lo vienen haciendo hace rato.
Fuentes de consulta:
- https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/ley-de-tierras-especialistas-coinciden-que-diputados-debe-rechazar-el-dnu-70-23-de-javier-milei/
- https://haciendocamino.ar/nota/un-nuevo-mapa-mas-propiedad-extranjera-y-menos-tierra-para-vivir/
- https://x.com/cecimlaplata
- https://www.eldestapeweb.com/politica/ley-tierras-sindicatos-partidos-politicos-convocan-marchar-fallo-corte-202693017469











