El desfinanciamiento de la ciencia durante la gestión de Javier Milei ya muestra sus resultados, cientos de despedidos en la región, proyectos paralizados y científicos partiendo al éxodo masivamente ante salarios que no superan la línea de la pobreza. Del orgullo nacional por Arsat y los reactores nucleares a esta actualidad de abandono, luchas y resistencia.
Bariloche: despidos, éxodo e incertidumbre
En la región la más golpeada es Bariloche, la ciudad con más científicos per capita del país y uno de los polos científico-tecnológicos más importantes de latinoamérica. La ciudad cuenta con una enorme estructura vinculada a la ciencia entre los que se incluyen el Centro Atómico, Invap, la CNEA, UNRN, UnCo, Intecnus, Inta, entre otros tantos organismos que a la vez han sufrido recortes presupuestarios que rondan el 58%. Uno de los impactos directos de esos recortes son los despidos. A mediados de este 2026, 62 trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) quedaron en la calle, muchos de ellos con antigüedades que van de los 5 a los 20 años. Paradójicamente, uno de los cómplices del vaciamiento es el ex intendente Gustavo Genusso, quién trabajó durante 15 años en la CNEA y fue recientemente designado Vicepresidente del organismo por un decreto firmado por Javier Milei.

Fuga de cerebros: éxodo de científicos y graduados
Otro dato relacionado al vaciamiento de la estructura científica es la alarmante cifra de profesionales con altísimo nivel de especialización y formados en la universidad pública que están emigrando al exterior, empujados por posibilidades de desarrollo profesional y económico. Mientras tanto el gobierno argentino desfinancia proyectos, devalúa becas y salarios hasta llevarlos incluso debajo de la línea de la pobreza, generando pésimas condiciones y perspectivas a futuro.
“De 18 graduados que habrá este año en el Instituto Balseiro, sólo 3 pidieron beca del Conicet para continuar en el país. El resto se van a exterior o buscan otra salida porque la ciencia no los convoca. Nos ven sufrir la realidad” declaró a Radio con Vos, Carlos Balseiro, profesor emérito y ex director del instituto que lleva el nombre de su padre. El físico además advirtió sobre “las dificultades de recambio generacional” que va a representar este vaciamiento.
62 trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) quedaron en la calle, muchos de ellos con antigüedades que van de los 5 a los 20 años
Esta fuga de cerebros representa una pérdida enorme de profesionales con un altísimo nivel de capacitación, elementales para el desarrollo eficiente de cualquier proyecto de desarrollo soberano. Claro está que la soberanía tecnológica no es una prioridad para el gobierno sino todo lo contrario. Muestra clara de eso son las intenciones del gobierno de privatizar Arsat, una empresa nacional con satélites fabricados en Bariloche y que hasta hace poco tiempo proveía de internet a 1800 escuelas del país. Ese servicio ahora lo proveé Starlink la empresa del hombre más rico del mundo, Elon Musk, a un costo mayor al que tenía Arsat.

Por si fuera poco, tenemos el CAREM otro caso emblemático del vaciamiento de proyectos estratégicos para un desarrollo soberano. Luego de años de investigación, inversión y desarrollo, teniendo un altísimo potencial para generar energía a bajo costo tanto en nuestro país como también con la posibilidad de exportar esa tecnología por miles de millones de dólares, está paralizado. Unos 200 profesionales ya dejaron el proyecto y el financiamiento es nulo lo que podría llevar “a tirar a la basura una inversión de 750 millones de dólares que ha hecho nuestro país” según la Dra. Adriana Serquis ex presidenta de la CNEA y actual diputada nacional.
En la Argentina libertaria de Javier Milei el desarrollo científico-tecnológico nacional no es una prioridad, ni siquiera es considerada una inversión estratégica
Mientras se desfinancian proyectos de este tipo, Ezequiel Acuña un tuitero libertario de 23 años sin ningún tipo de experiencia, fue designado Subgerente en la empresa encargada de operar las centrales atómicas. Otros con más experiencia, como Gustavo Genusso también siguen prendidos a un cargo mientras sus ex compañeros se quedan sin trabajo ante su ensordecedor silencio.
En la Argentina libertaria de Javier Milei el desarrollo científico-tecnológico nacional no es una prioridad, ni siquiera es considerada una inversión estratégica. El impacto fue inmediato en nuestra región más allá de Bariloche, por ejemplo los despidos en el INTA repercutieron fuertemente en el Alto Valle. Seguramente en el mediano y largo plazo las consecuencias serán todavía más graves. No obstante, hay muchas personas dispuestas a luchar por un desarrollo que consideran indispensable para poder soñar con un futuro mejor.
Como ya lo dijo el célebre premio nobel argentino, Bernardo Houssay “la ciencia no es cara, cara es la ignorancia”.

Esta nota fue escrita por Rubén Lagras, Profesor de historia y periodista.












